Clínica estética

¿Cómo son los implantes de pecho?

La operación de aumento de pecho  es una de las intervenciones más habituales entre las mujeres dentro del campo de la cirugía estética.

Consiste en la colocación de una prótesis o bien, debajo del musculo pectoral, o debajo del tejido mamario, para proporcionar a la paciente un pecho más elevado o de mayor tamaño. Sin embargo, por norma general, no se conoce demasiado sobre cómo son realmente estas prótesis hasta el momento en el que se está ya involucrado en el proceso de la cirugía.

Las prótesis más utilizadas son de gel de silicona, compuestas por una envoltura de varias capas y el relleno. Sin embargo, también existen los llamados implantes salinos. Estos últimos se insertan vacíos y una vez dentro del pecho se rellenan de una solución de agua salina estéril.

Además de según el material, encontramos también diferentes tipos según forma y textura de los mismos.

Tipos de implantes de pecho según su forma

Redondo: Aporta volumen en toda su extensión, rellena lo mismo tanto en el polo superior como inferior de la mama. Lo escogemos cuando la paciente quiere un escote más marcado o en mamas con polo superior vacío.

Anatómico: Tiene forma de lágrima, un aspecto que imita la forma de un pecho más natural, con menos relleno en el polo superior de la mama. Ideal para aumentos con poca glándula mamaria, mamas tuberosas o en el que la paciente quiere menos relleno en el polo superior de la mama.

Tipos de implantes de pecho según la textura

Además de la forma, la textura de su superficie también marca el tipo de implante mamario que deberemos escoger. Podemos encontrar:

Implantes lisos: Su superficie es lisa, por lo que es menos probable que se adhieran al tejido de alrededor. Pueden moverse con mayor facilidad.

Implantes con textura: Su superficie rugosa ayuda a la integración del implante en el cuerpo y evita que éste se mueva con facilidad. Los implantes anatómicos, deben ser texturizados, para disminuir la posibilidad de rotación del implante.

Finalmente, conviene destacar que la forma final de la mama tras la operación no sólo depende de la prótesis que escojamos.  Nuestra propia estructura, es decir, la glándula mamaria, los músculos, los conductos mamarios, y elasticidad de la piel, la determinarán también.

Recuerda que es siempre necesario contar con el asesoramiento de una clínica profesional para conseguir el mejor resultado acorde a tu cuerpo.