Cirugía estética facial

Mitos y verdades sobre la rinoplastia

La nariz es una de las estructuras principales y que más influyen en la forma y armonía de la cara. Es común que personas que no se sientan a gusto con la forma de su nariz, se sometan a una rinoplastia, la cirugía destinada a mejorar y refinar este elemento tan característico de cada persona.

A menudo hay personas que tienen miedo a realizarse una rinoplastia porque piensan que la modificación de la forma de la nariz puede cambiarles la cara por completo. Pero el objetivo de esta cirugía es tratar los defectos de la nariz sin perder la esencia natural de cada paciente.

La realidad sobre la rinoplastia

Cuando nos sometemos a una rinoplastia podemos modificar la forma de nuestra nariz con los detalles que nos gustarían, pero se debe de tener en cuenta que el cirujano deberá adaptarse a las características de cada paciente: la calidad del tejido del que éste disponga, la estructura ósea, la presencia de alteración respiratoria, la presencia de desviaciones, etc.

Por este motivo, el especialista será el que mejor nos aconseje sobre el tipo de operación que nos proporcionará el resultado más satisfactorio. Podemos, entre otros:

  • Rectificar una nariz desviada.
  • Afinar la nariz.
  • Eliminar una giba no deseada
  • Mejorar la punta nasal.

Además, en la rinoplastia utilizamos cicatrices pequeñas y en lugares casi nada visibles, por lo que lo único que notarán los conocidos del paciente será la mejora en su estructura y armonía facial.

Al contrario de lo que mucha gente tiene entendido, actualmente pasar por una rinoplastia no es un proceso doloroso. Los primeros días postoperatorios es normal que la nariz esté un poco hinchada y salgan algunos morados alrededor de la nariz, pero la recuperación es rápida y no dolorosa.

Además, puede realizarse a cualquier edad, aunque se aconseja que la formación ósea de la persona se haya completado, es por esto que para los hombres la edad mínima recomendable son los 17 años, mientras que en mujeres podría realizarse a partir de los 15, según el caso.

 

Recuperación tras una rinoplastia

La recuperación postoperatoria es cómoda, permitiendo incorporarnos a la vida laboral en 5-7 días, pero deberás mantener reposo sin realizar actividades deportivas en 1 mes.

No siempre se realiza una rinoplastia por motivos estéticos, puede haber existido un traumatismo (o incluso a veces sin trauma previo), por el cual el hueso nasal o el tabique nasal, hayan quedado desviados y sea necesario enderezarlos para mejorar una deformidad visible o la calidad de respiración del paciente.

¿Cómo quedará mi rinoplastia?

Existen programas informáticos que ayudan a entender los cambios a realizar en la nariz de manera individualizada, simulando en nuestra propia cara la nueva nariz. Esta simulación ofrece una aproximación del resultado, ayudando al paciente a comprender las zonas a tratar y el resultado tras los cambios necesarios, aunque el paciente debe entender que se trata de estimaciones, no de exactitud en los resultados con respecto a las simulaciones.

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