Cirugía estética mamaria

Reducción de pecho, una realidad para muchas mujeres

La operación de cirugía estética más extendida en España continúa siendo la mamoplastia de aumento. Se trata de una operación donde se le colocan a la paciente implantes mamarios para aumentar el volumen y mejorar la forma del pecho.

Sin embargo, el exceso de tamaño del pecho puede ser un gran problema para muchas mujeres, que sufren las consecuencias al suponer un peso constante que debemos aguantar todo el día. Un pecho grande puede derivar en problemas de salud y estilo de vida:

  • Dolor de espalda, cuello y hombros.
  • Dificultad para realizar actividades físicas.
  • Espalda encorvada y problemas asociados.

Además, debido también a que la piel se tensa más por el peso, normalmente los senos de mayor tamaño suelen estar caídos, lo cual puede crear complejos a la mujer.

Por otro lado, debido al peso que debe soportar el sujetador, éste puede provocar que la zona de piel de los tirantes se encuentre más hundida, ya que se suelen llevar apretados para que el pecho no parezca descolgado. También en pechos muy grandes (gigantomastia) pueden aparecer problemas cutáneos en la zona del surco submamario, tales como prurito, eccema e incluso infecciones por hongos.

En la época de la adolescencia, un pecho excesivamente grande puede provocar graves problemas de confianza y mermar la forma de relacionarse con otras personas. Sin embargo, aunque la reducción de pecho se puede realizar a cualquier edad, no es aconsejable operar el pecho de una mujer hasta que éste no esté completamente desarrollado.

Para solucionar los problemas derivados de tener un pecho excesivamente grande para el volumen global del cuerpo de una mujer, la mamoplastia de reducción consiste en eliminar el exceso de grasa, así como el tejido glandular y los restos de piel de la mama, mejorando:

  • El tamaño
  • La firmeza
  • La forma
  • La posición

En esta cirugía elevamos las mamas y reducimos el tamaño de las mismas, logrando una nueva forma en el pecho, más pequeño, definido y bonito.

Es importante que la paciente elija una clínica de cirugía estética profesional y de confianza para dejarse aconsejar por el cirujano cuál es la medida más adecuada para la estructura ósea de la paciente. Además, se deberá tener en cuenta también si ya se han tenido hijos, o se desea tenerlos en un futuro cercano, ya que la maternidad (así como la lactancia), pueden afectar al tamaño y la forma de las mamas.

Las cicatrices necesarias para la intervención suelen ser de muy buena calidad, y no deben suponer una duda para realizarse la cirugía. La cantidad de las mismas depende del volumen de mama a reducir y elevar y de la estructura de cada paciente. Durante la mamoplastia de reducción, además, se puede mejorar también el aspecto de la areola que rodea el pezón, adecuándolo al nuevo tamaño de la mama.

Mucho se ha hablado de la mamoplastia de reducción en relación a los efectos secundarios de la misma. Si bien es cierto que puede darse el caso en el que la sensibilidad del pezón se vea reducida, o que se imposibilite la opción de dar el pecho, son efectos que se dan raramente. En la mayoría de los casos los beneficios de una mamoplastia de reducción son mucho mayores que los posibles efectos secundarios derivados de la cirugía.

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