Cirugía estética facial

Tipos de rinoplastia y sus diferencias

La rinoplastia es una de las operaciones de cirugía estética más demandadas, tanto por hombres como por mujeres. Tratando de moldear la forma de la nariz mediante intervención quirúrgica. Ya que la forma de la nariz es una de las causas más comunes de complejos faciales, siendo algo difícilmente disimulable con maquillaje al situarse justo en el centro del rostro. Además de ser una de las partes de la cara más destacables a nivel facial.

Sin embargo, por suerte, existen diferentes formas de abordar una rinoplastia: mediante una intervención abierta o cerrada. Donde la elección de una u otra dependerá de las zonas a tratar, y del tipo de nariz. Además de otros factores que el cirujano deberá explicar según la valoración pre-operatoria.

Rinoplastia cerrada

Se trata de un tipo de intervención que no requiere ningún tipo de incisión visible, ya que se realiza por dentro de la nariz. El edema o hinchazón de la nariz en el postoperatorio es limitado, y no se trata de una cirugía dolorosa. Aunque requiere un tiempo de reposo sin realizar esfuerzos físicos.

Rinoplastia abierta

En la rinoplastia abierta se realiza una incisión pequeña en la columela nasal (poste entre los orificios nasales) y por dentro de la nariz, siendo ambas bastante disimulables. Ya que la calidad de la cicatriz es buena y no es visible a simple vista. Suele ser la técnica de elección cuando hay que tratar puntas nasales complicadas, ante desviaciones nasales importantes o ante casos más complicados. Sin embargo, no es una cirugía dolorosa, siendo su duración quirúrgica mayor que en la cerrada además de un edema también mayor durante el primer mes.

Principales diferencias entre ambas

Cabe destacar que cualquiera de las dos técnicas son completamente válidas para prácticamente cualquier tipo de rinoplastia, y los resultados para ambos casos son excelentes. Aunque en función de la parte de la nariz que se quiera corregir, será más conveniente un tipo de operación u otra.

Por ejemplo, no es lo mismo querer modificar la giba o el dorso de la nariz debido a un puente excesivamente abultado, que querer modificar la forma de la punta de la nariz. Para modificar la giba de la nariz, el cirujano plástico se ayuda de un osteótomo para pulir el cartílago y el hueso sobrante. Y así reubicar posteriormente la estructura nasal y que ésta adquiera la forma deseada por el/la paciente.

Recuperación y resultados

Después de ambas intervenciones, debe llevarse una férula nasal durante 1 semana. Si es necesario, también utilizar taponamiento nasal (sobre todo cuando trabajamos el tabique nasal por desviaciones). Retirado después de 1 o 2 días sin molestia alguna.

Finalmente, en nuestra clínica disponemos de sistemas audiovisuales de última generación para mostrar los cambios postoperatorios que se pueden lograr. Siendo el dorso nasal (giba), la punta nasal, el tabique nasal (ante desviaciones) y el hueso nasal (estrechar anchura nariz) las zonas más comúnmente tratadas.

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